15/10/2024
Confiando
La pieza perfecta


Aún me parece increíble que, apenas hace cuatro años, para estas fechas nos encontráramos encerrados en nuestras casas debido a una pandemia mundial. Todo era tan incierto en ese entonces. Vimos partir a muchos seres queridos de manera abrupta y, con el paso de los meses, todo empezó a volver más o menos a lo que conocíamos como “normal”. Pero no es cierto. Vivimos otro tipo de “normalidad”, pues muchas actividades que no formaban parte de nuestra rutina diaria entraron con tal fuerza que cambiaron nuestra manera de hacer las cosas hoy por hoy.
Por ejemplo, actividades como el teletrabajo o el trabajo desde la casa, la escuela y el mercado de compras en línea (que aumentó considerablemente después de la pandemia), el uso de las mascarillas o tapabocas, ahora comunes, entre otros cambios que puedo mencionar rápidamente. Pero hay más. Seguro hay más.
En nuestra familia, la práctica de armar rompecabezas es una de ellas, especialmente para mi esposo. Lo que fue una actividad para pasar el tiempo durante la pandemia se incorporó a nuestras actividades regulares.
Y en ese mundo de los rompecabezas, descubrimos algo muy interesante que no es sorpresa —no todos los rompecabezas tienen la misma calidad. En la lista corta de las marcas más reconocidas (y no es mi intención hacerle propaganda a ninguna) está la marca alemana Ravensburger. Fue fundada en 1883 y una de sus mayores características, además de la calidad del cartón que utilizan, es la precisión en el corte de la pieza y la conexión entre ellas.
Cuando una pieza calza con la otra, se escucha un “clic” o algo similar. Y si tomas ambas piezas ya armadas y las colocas frente a la luz, no entra ni un solo rayo de luz entre los bordes que las conectan.
¡Lo más sorprendente para mí fue cuando, en una ocasión, mi esposo tomó el rompecabezas de Ravensburger que había concluido y lo levantó como si fuera un pedazo de tela, y ninguna pieza se desprendió! Son piezas perfectas. No es casualidad que esta marca se utilice en concursos internacionales.
El nivel de excelencia en la precisión y la medida de una simple pieza de rompecabezas me trajo a la mente una recomendación de Pablo a la comunidad de Colosenses, epístola en la que me encontraba preparando un trabajo que debía presentar en ese entonces.
Cuando Pablo, desde la cárcel, escribió esa carta dirigida a los cristianos en la comunidad de Colosa, esta comunidad estaba pasando por una crisis. Algunas teorías y doctrinas humanas que circulaban pretendían sustituir, disminuir o integrar a Jesucristo en sus filosofías, eliminando el valor real de Jesucristo como hijo de Dios y salvador de la humanidad. Es por ello que Pablo les pide a Dios que les conceda a los colosenses sabiduría espiritual frente a las amenazas a su fe.
Pero lo más importante es que les recuerda quién es Jesús:
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. (Colosenses 1: 15-20 Reina-Valera 1960 El ennegrillado es mío. Les animo a que lean el resto del texto que es espectacular en cualquier versión de la Biblia que deseen)
Pablo les hace este recordatorio porque cuando recordamos quién es Jesucristo y qué hizo por nosotros, cualquier teoría, doctrina, filosofía o pensamiento humano pierde valor frente a la inmensidad de Dios. Jesucristo nos ha reconciliado con el Padre y a esa acción no podemos ponerle una etiqueta comercial con un precio económico. Por favor, tómense el tiempo de reflexionar sobre este pasaje y meditar todo, pero todo lo que Jesucristo significa según lo que Pablo explica. Si es posible, léanlo varias veces. Pues creo que al igual que la comunidad de Colosenses, todos necesitamos un recordatorio así.
Más aún, pidámosle al Espíritu Santo que nos muestre específicamente qué significa Jesucristo para cada una de nosotras en nuestros corazones. De pronto, encontramos algunas sorpresas.
No menos importante, observen en este texto cómo Pablo sigue animando a la comunidad de Colosenses sobre la importancia de mantenerse firme en la fe en Jesucristo:
Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.
(Colosenses 2: 1-4 Reina-Valera 1960)
Sabiduría y conocimiento. ¿Quién no lo quiere y lo busca? ¡Pues búscalo en Cristo! Considero que Jesucristo es esa pieza perfecta —como la del rompecabezas que les conté antes— creada con una precisión eterna. No nos olvidemos de que esa pieza perfecta es incomparable con cualquier otra que podamos encontrar por ahí. Su excelencia no tiene precio. A Él sea toda la gloria.